|
|
 |

Petroleo Internacional
Apri/Mayl 2004
Los desafíos después de llegar a puerto
Los derivados del petróleo enfrentan numerosos desafíos
antes de llegar al cliente final. El aumento de la seguridad en
puertos norteamericanos implica que los embarques pueden demorarse
más. Perfil de una empresa que con tecnología, hace
las cosas más fáciles.
Una gran parte de los norteamericanos cree todavía que su
país es autosuficiente en materia de combustibles. Si se
le pregunta a un estadounidense promedio de dónde proviene
la gasolina que consume su automóvil, muy probablemente conteste
que viene de la estación de servicio; posiblemente agregue
que Texas es el origen del combustible. Pocos saben que una gran
parte del petróleo, que consume la mayor economía
del mundo, proviene de fuera del país y que existe un enorme
sistema global de transportes que permite que los crudos, refinados
y derivados suplan la insaciable demanda de hidrocarburos que existe
en Estados Unidos.
Una de las causas de la recesión mundial, que siguió
a los ataques terroristas de septiembre 11 de 2001, fue el temor
que provocó el posible colapso de los sistemas de comercio
y transporte internacionales, por lo que estos representan para
Estados Unidos y otros países. Entre los sistemas de comercio
y transporte más vulnerables se encuentra el del petróleo
y sus derivados. Por eso, al embarcar una carga, ya sea de crudo
en un gran buque cisterna o de algún derivado en isotanques
o isotainers, hay que estar conciente de que la carga se enfrentará
a un número cada vez mayor de controles e inspecciones. Del
previo conocimiento que el embarcador y el dueño de la carga
tengan de los requisitos y procedimientos de inspección para
entrar a Estados Unidos, depende muchas veces
Normalmente, el personal de aduanas y seguridad en las fronteras
inspecciona apenas el tres por ciento de los siete millones de contenedores –incluyendo los isotainers- que llegan a Estados Unidos cada
año. De hecho, desde septiembre 11 de 2001, el pequeño
ejército de inspectores de 361 puertos de Norteamérica,
después de inspeccionar miles de contenedores y estudiar,
larga y detenidamente, cientos de miles de manifiestos, no ha encontrado
un rastro de evidencia física que los lleve a sospechar acerca
de la existencia de una conspiración terrorista.
En una reciente entrevista realizada por Fen Montaigne para Smithsonian
Magazine, Kevin McCabe, jefe de inspectores del departamento de
aduanas y seguridad en las fronteras, en el puerto de la ciudad
de Nueva York y Nueva Jersey, afirmó lo siguiente, sobre
el sistema de transporte de carga: “Cuando me levanto en la
mañana y veo que no hemos sufrido un ataque pienso que debemos
considerarnos afortunados. Los secretarios del tesoro, de la defensa,
del comercio, de Estado y el presidente de los Estados Unidos deben
dar vueltas en sus camas, en la noche, cuando piensan en la poca
seguridad que posee este sistema”.
Una de las causas obvias que llevan a McCabe a hacer tal afirmación,
es que el sistema de transbordo de carga en los puertos fue diseñado
buscando velocidad y eficiencia, no seguridad. Antes del 11 de septiembre
del 2001, los inspectores de aduanas dedicaban sus energías
a la búsqueda de narcóticos, contrabando e inmigrantes
ilegales. Las declaraciones y manifiestos de aduana podían
llenarse con ambigüedades y las posibilidades de una inspección
eran remotas. Tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 el departamento
de aduanas y seguridad en las fronteras æque ahora forma parte
del departamento de seguridad nacionalæ fortaleció
la supervisión de los contenedores entrantes, al reacondicionar
programas computarizados para la revisión de embarcaciones
de alto riesgo y utilizar nuevos equipos de rayos x y rayos gama.
Sin embargo, expertos en seguridad afirman que la falencia del sistema
radica en la incapacidad de supervisar qué se empaca en los
contenedores que vienen del extranjero. Los expertos han manifestado
su preocupación ya que los contenedores podrían transportar
armas químicas o biológicas, explosivos, misiles o
piezas de armas nucleares.
Aunque un contenedor sea seleccionado entre el flujo de la mercancía
e inspeccionado por los diferentes equipos de rayos, mencionados
antes, es probable que los inspectores de aduanas no detecten un
arma. Según el informe de Smithsonian Magazine, en dos ocasiones,
en los últimos dos años, ABC News tuvo éxito
al introducir de contrabando 15 libras de uranio no enriquecido
æsuministrado por el Consejo Nacional de Defensa de los Recursos,
grupo para la preservación ambientalæ en los puertos
de Estados Unidos. En ambas ocasiones, los inspectores pasaron los
contenedores a través de los rayos gama y los filtros de
radiación, pero no detectaron el material.
La aduana de Estados Unidos exige ahora que todos las embarcaciones
realicen una declaración del contenido de sus contenedores,
24 horas antes de situarlos en un carguero con destino hacia un
puerto de E.U. Adicionalmente, el buró ha refinado y automatizado
un sistema de computadoras ædiseñado originalmente
para detectar narcóticos y otros elementos de contrabandoæ
para ayudar en la identificación de embarcaciones sospechosas.
Entre las muchas características que el sistema debe identificar
están los importadores desconocidos, fabricantes o embarcadores
que por primera vez realizan envíos a Norteamérica
y pequeños cargamentos provenientes de países de alto
riesgo.
El objetivo es supervisar el cien por ciento de la mercancía
de alto riesgo. Los inspectores de aduanas examinan actualmente
cuatro veces más que antes. Además, hay inspectores
de aduanas de Estados Unidos en por lo menos 16 puertos extranjeros,
número que crecerá significativamente en corto plazo.
Estos inspectores inspeccionan la carga antes de ser embarcada.
La aduana también trabaja con miles de embarcadores, brokers
y fabricantes asesorándoles sobre cómo evitar que
terroristas disfrazados de clientes introduzcan mercancía
ilegal en las embarcaciones.
El gobierno de los Estados Unidos busca también desarrollar
nuevas tecnologías para la detección de materiales
radioactivos. Algunas, como los cañones de neutrones que
pueden penetrar los blindajes más fuertes y reaccionar ante
materiales nucleares, se encuentran avanzadas pero carecen todavía
de una manera práctica de aplicación en los puertos.
Una de las tecnologías que ya se empieza a aplicar es el
de “contenedores inteligentes” con detectores de radiación,
guardas electrónicas a prueba de intromisiones y unidades
GPS para alertar a los despachadores, cuando los contenedores han
sido interceptados. Se fomentará el uso de estas tecnologías
entre los cargueros pequeños y el llenado de los contenedores
en sitios supervisados. Según Montaigne, aquellos que sigan
estas recomendaciones verán que sus cargas se despachan más
rápidamente y tienen menos inspecciones en los puertos de
Estados Unidos. Aquellos que no cumplan enfrentarán demoras
e inspecciones obligadas en los puertos de E.U.
Un Sistema de Posicionamiento Global (GPS por sus siglas en inglés)
provee ubicación precisa de un dispositivo (fijo o móvil)
transmitiendo una señal a una constelación de satélites.
Los dispositivos GPS usan a los satélites como puntos de
referencia para calcular posiciones con un margen de error mínimo.
Los nuevos sistemas estiman la ubicación de un dispositivo
con centímetros. Estos nuevos sistemas también han
logrado un importante abaratamiento de costos de manera que hoy
en día, los sistemas GPS son extremadamente populares.
En la industria del petróleo, los sistemas GPS son de uso
cada vez más común. Empresas como Trimble, ofrecen
soluciones llave en mano para aplicaciones de GPS en perforación,
construcción de plataformas marítimas y, por su puesto,
transporte de materiales, productos y subproductos. La tecnología
GPS ofrece un valor agregado a toda actividad que precise una administración
remota o una referencia de tipo posicional.
Empresas como VTC, utilizan un sistema de GPS para mantener ubicados
a todos los isotanques que mueven ya sea en camiones o trenes por
todo el oeste norteamericano.
Un aliado en Long Beach
Los puertos adyacentes a Los Ángeles y Long Beach son los
más ocupados de Estados Unidos. Manejan juntos 43 por ciento
de los contenedores de carga que ingresan al país. En dicho
puerto funciona Ventura Transfer Company, VTC, una empresa especializada
en el trasbordo de cargas peligrosas o en el manejo de isotanques
en camiones y trenes.
VTC es un transportador terrestre tanto en camiones como en ferrocarril,
utilizando contenedores especializados, con certificación
ISO. Son básicamente productos terminados que deben transportarse
en condiciones de presión y temperatura controladas, y que
por el mismo hecho de ser terminados debe evitarse su contaminación.
El transporte por ferrocarril cubre aproximadamente el 90% de la
carga de VTC, aprovechando las ventajas de mayor rapidez, más
seguridad y economía que brinda actualmente este sistema
de transporte. VTC transporta tanto líquidos como sólidos
a granel, productos de alta calidad, que por lo tanto requieren
el tratamiento especial indicado anteriormente. Para prestar un
servicio optimo la compañía cuenta con una alta experiencia
y sistemas de seguridad en el uso de calor, nitrógeno, aire
comprimido seco, análisis de laboratorio y materiales de
alto riesgo.
VTC presta sus servicios a través de todos los Estados Unidos
y cuenta con un sistema de comunicaciones satelital GPS que conecta
todas sus bases fijas y unidades móviles.
VTC es conciente que la manera de crecer en su negocio es a través
de brindándole más y mejores servicios a sus clientes.
Los puertos donde opera VTC deben ser atractivos para los embarcadores
y satisfacer las medidas de seguridad de las autoridades estatales.
Es como “servir a dos señores”.
Los ejecutivos de VTC son concientes de que la empresa se enfrenta
a desafíos de la competencia – tanto local como internacional
– por los cual debe buscar, de manera insistente, la manera
de minimizar las horas de operación en los puertos. Haciendo
así más económica la operación global
del embarcador y reduciendo – en últimas- el precio
total del producto trasportado.
Uno de los aspectos de los cuales Ventura Transfer Company se vanagloria
es el excelente servicio que presta a sus clientes. Esto implica –según la empresa- el entender y responder a las necesidades
de los clientes. En enero de este año, por ejemplo, VTC envió
una encuesta a sus clientes para conocer indicadores de competitividad,
satisfacción, lealtad y los desafíos de sus clientes
en la industria del transporte y transbordo. Con base en los resultados,
la empresa está implementando procedimientos para ayudar
a los clientes a superar los desafíos a que se enfrentan
y comunicar efectivamente las soluciones disponibles para el transporte
y trasbordo de materiales peligrosos o no aquellos sin riesgo. En
últimas, de los que se trata, es de ser una parte de la cadena
de suplidores de los clientes, de una manera que agregue valor al
proceso y al producto final. Los clientes de VTC confían
en la experiencia de su personal en procesos de trasbordo, transporte
en camiones, ferrocarril, almacenamiento, y servicios de isotanques.
Galen Clifford, vicepresidente de marketing en VTC sostiene que
solo personal debidamente calificado realiza los transbordos en
VTC, especialmente cuando se trabaja con productos líquidos
peligrosos como químicos intermedios y químicos especiales.
Un derrame accidental es una amenaza no solo para el personal sino
también para el medio ambiente.
En cuanto a la necesidad de una mejor infraestructura de vías
de tren, VTC está trabajando de manera cercana con los operadores
y propietarios del sistema para identificar necesidades a largo
plazo en áreas del paíse con servicios insatisfechos.
“Sentimos que hay oportunidades por identificar y mediante
alianzas se pueden aprovechar”.
Joe Luna, gerente de cuenta en VTC afirma que su empresa tiene operaciones
de trenes en nueve diferentes sitios de Estados Unidos y con varios
operadores como Union Pacific, Santa Fe, Los Angeles Junction y
Railroad America. “Nuestros clientes tienen opciones.”
Los isotanques, estamos en un proyecto para mover más y más
isotanques. “La mayoría de isotanques vienen de Europa
y Asia pero estamos viendo cada vez más isotanques que vienen
de América Latina y queremos que ellos entren por Long Beach” afirma Luna.
“Hay también un enfoque muy grande en México
para aumentar la infraestructura en Manzanillo, Topolobampo, Guaymas,
y Ensenada y en un tiempo esos puertos van a servir como una poderosa
oportunidad para empresas de México y Estados Unidos de embarcar
isotanques por ahí.”
Luna cita ya algunas empresas están moviendo tequila en isotanques
por tren desde Jalisco hasta California. Algunos derivados del petróleo
se mueven por Laredo y por Matamoros. Sin embargo, La mayoría
de los isotanques que vienen de América Latina llegan por
puertos del Este como Miami, Baltimore o Houston. En la costa Oeste
no hay mucho tráfico proveniente de América Latina.
Luna confirma el hecho de que cada día hay más y más
y seguridad para todos los productos que llegan a los puertos o
que entran a Estados Unidos por la frontera mexicana. “Es
muy importante saber cuál es producto empacado, de dónde
viene y a dónde va. El embarcador llena el manifiesto con
anterioridad y lo envía tanto al departamento de aduana como
a VTC, como empresa que va a manejar la carga en territorio norteamericano.”
|

|

Kande Hall
Grabiner/Hall
310.337.3181 phone
kande@grabinerhall.com
|
 |